
Ya se despertó tu conciencia, ya te formaste... y ahora ¿qué?
Hazlo vida, cree en la verdad, aprende a amar y vive con esperanza.
Sé parte de sta gran revolución de amor que va a cambiar el mundo.
Sé mejor persona.
Sé mejor hija/o, hermana/o, amiga/o, novia/o, esposa/o, mamá/ papá, sacerdote,
religiosa/o, consagrada/o...
Sé lo que estás llamada/o a ser. No tengas miedo. Aprende a amar.
Ama bien, ama en orden.
Sé apóstol de la Buena Nueva, anúnciale a todos el maravilloso regalo que nos dejó Juan Pablo II:
La Teología del cuerpo.
Grítale al mundo entero que el sexo no es amor.
Cree en la grandeza de tu cuerpo y tu alma, tu ser persona, porque eres hija/o de Dios-.
Invita a todos a vivir la maravilla de la sexualidad el amor y la vida.
Vive alegre, contagia a otros.
Sé profundamente libre.
“Ama a Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas y ama al prójimo como a ti misma/o”,
... es lo que Cristo vino a enseñarte! |